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¿Cómo trasladar tu leche y no morir en el intento?

La semana que viene comienzo a trabajar le dije a mi esposo…

Y en ese mismo instante me di cuenta que no tenía ni idea de por dónde empezar.

Me pareció una buena idea comenzar alquilando un extractor eléctrico para poder formar mi banco de leche.

Y así fue que arranque a mi primer día de trabajo post maternidad, solamente con 2 bolsitas de 90 ml en freezer y un precioso bolsito con un extractor eléctrico para llevarme al trabajo.

Luego de transcurridas las primeras 2 horas de trabajo, pare todo lo que estaba haciendo y me fui a extraer.

¿A dónde?

Al baño.

Sí, al baño… el lugar que sabía que todo el mundo recomendaba no usar como alternativa.

Se imaginaran que no estaba muy ducha todavía con el ordeñador, así que me llevo un tiempo armar todo y colocármelo, una vez que lo logre y sentia esa sensacion de alivio.

Me golpean la puerta, yo parada intentando de no tocar nada, le digo que está ocupado y se van, pero a los 3 minutos otra vez la misma situación…los nervios, la incomodidad y el apuro de los demás me llevaron a guardar todo y volver en otro momento.

¿Y qué hago con esa leche?

Pensé…en la heladera que usamos todos no da para dejarla.

Así que la cerré bien y la deje dentro de ese precioso bolsito no apto para eso.

Transcurrían las horas…las tetas me explotaban y solo me preocupaba no tener que tirar esos 10 ml que había podido extraer ya que eran fundamentales para poder dejarle a mi bebe para el otro día.

Termino mi horario y me fui sin volver a intentarlo.

Llegue a casa deseando que mi bebe tuviera hambre solamente para lograr aliviarme.

En esa tarde intente pensar de qué forma poder hacer efectivas esas extracciones.

Le escribí a una compañera que había sido mamá hacia menos de un año para preguntarle como lo había hecho y me dijo, “hice lo mismo que vos en la medida que podía”.

Al otro día volví a intentarlo.

Hable con mis compañeros más cercanos y les avise que iba a extraerme que si necesitaban ir al baño que fueran antes así yo podía entrar tranquila, pero sabia que había gente que no podía controlar, así fue que a los 10 minutos de estar adentro me golpean y me dicen:

“Por favor! no aguanto más”·

Les juro que ganas de que se hiciera encima no me faltaron, así fue que deje todo apoyado arriba de la mesada y la deje entrar.

Guarde mi leche en un termito para que no se viera lo que tenía adentro y lo puse en la heladera.

Contenta por lo que me llevaba me puse a pensar y me di cuenta del shock térmico que estaba haciendo…así que esos 30 ml que había logrado extraerme cuando llegue a casa los tuve que tirar.

Esa misma tarde con lagrimas en los ojos tuve que salir a buscar complemento para poder dejarle para el otro día.

Hasta acá, esta era mi situación:

48hs de intentarlo sin éxito

40ml de leche tirados

1 Lata de complemento

y la sensación de angustia, fracaso y frustración a flor de piel.

Con esas mismas sensaciones me presente al otro día a hablar con una de mis jefas, para explicarle mi situación.

Ella muy amablemente me ofreció su oficina para poder hacerlo cuando lo necesite o alguna otra oficina que estuviera vacía en ese momento. Desde ese día hacia malabares para poder lograrlo…pero lo logre!!

Pero aun me seguía costando todo el tema del traslado y conservación de la leche.

La verdad fue, que pobre y tire muchos mililitros, pero luego de varios intentos fallidos logre encontrar la forma mas prolija de poder hacerlo y

¡¡quiero compartirlo contigo!!

En mi caso las bolsitas para conservación siempre fueron mi mejor aliada, siempre están prontas para usar, ocupan muy poco lugar y no tengo la necesidad de estar cambiándolas de recipiente y perdiendo gota en el traspaso.

¡Conseguí unos geles refrigerantes que me cambiaron la vida!

Solamente los ponía en el freezer la noche anterior y al otro día estaban listo para usar.

Antes llenaba mamaderas con agua la noche anterior las dejaba en el freezer y al otro día las ponía en un bolsito.

Era un verdadero desastre, se mojaba todo, en verano dejaba el camino marcado.

Y por ultimo logre conseguir unas lucheras con aislante térmico para conservar mejor y por mas tiempo en optimas condiciones y que si me demoraba o iba a hacer algún mandado no tener que estar preocupándome por la leche.

Te puedo jurar que encontrar esta solución fue la Gloria misma.

La forma mas sencilla y practica que yo encontré para formar mi banco de leche ya la conoces (el extractor Pump), ahora te comparto la forma mas cómoda y segura para trasladar tu leche.

El kit incluye:

  • 1 paquete de bolsas para leche (CUÁNTAS BOLSAS INCLUYE?).
  • 2 geles refrigerantes
  • 1 lunchera con aislante térmico.

Precio: $1180 pesos

Podés comprarlo ahora haciendo clic aquí

Contame ¿qué forma encontraste vos para conservar tu leche en el trabajo?

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